lunes, 26 de marzo de 2012

Intercambios Estudiantiles ¿Valen la pena?


El mundo de hoy demanda mayores competencias personales y profesionales, que hacen que los jóvenes desde el colegio busquen salir del contexto regional en el que siempre han estado inmersos. Esto no es un grito de "independencia" ni mucho menos. Simplemente es la voz juvenil que quiere estar a tono con el mundo. 

Estudiar en una ciudad distinta a la que vives es una de las tendencias más fuertes entre la población universitaria, ya que muchos asumen esta experiencia como la posibilidad de interactuar con otra cultura, tener independencia y abrir su campo de acción a futuro.

No obstante, esta decisión se relaciona con factores económicos, sociales y académicos que determinan las circunstancias para realizar un cambio de vida, que no solo dependen de la voluntad propia sino de las opiniones familiares y el nuevo contexto educativo al que te vas a enfrentar.

"La primera causa por la que se toma la decisión de realizar un intercambio para estudiar es porque en la propia ciudad no está la carrera que se busca o porque hay universidades con mayor renombre que respaldan mejor el título,"  afirma Manuela Escallón sicóloga de la Universidad Nacional de Colombia.

Los expertos advierten que esta decisión no se debe tomar únicamente por buscar autonomía, sino que tiene que estar sujeta a la proyección profesional que implica compartir con nuevos amigos, docentes y redes de personas que son de los mismos lugares de procedencia.

Por ende, el intercambios estudiantiles para estudiar depende de múltiples circunstancias en los que debes tener en cuenta tu estabilidad personal, académica y anímica. Para Diana Victoria Vargas, docente de la Universidad Eafit, "quien se va de la ciudad necesita buscar una buena calidad de vida, es decir, que en el lugar donde estudie y tenga su vivienda y/o inmueble se sienta confiado y feliz."

Lo lógico, es que también se contemple el factor económico, el cual es el que respalda los gastos de sostenimiento, alimentación, hospedaje y acceso a la universidad que buscas, ya sea para pregrado o posgrado (especialización, maestría, doctorado, etc.). Asimismo, la madurez del individuo es vital, porque los cambios a los que se enfrenta son diferentes a su vida cerca a las personas que lo apoyan.

Razones para trasladarse.

Es conveniente que realices este tránsito bajo varios criterios que inciden en dar el segundo paso respecto a tu vida universitaria.

1. Toma la decisión por gusto, seguridad y responsabilidad propia de tu autonomía.
2. Poseer la certeza de que la elección de la carrera se ajusta a tus deseos, motivaciones y capacidades, porque arrepentirse implica trastornar todos los esfuerzos que tus padres y tú mismo hicieron.
3. Tener varias opciones de universidades, pues hay ciudades más costosas que otras y que ofrecen mejor estilo de vida en el campo universitario.
4. Elegir una institución que cuente con las mejores características físicas y tecnológicas, con el fin de generar satisfacción y retroalimentación con la gente que lo rodea.
5. Entender que esta elección debe estar enfocada en sumar experiencias con miras a su vida profesional y no como un espacio de 'liberación'de tu familia.
Al tener esta oportunidad de realizar estudios en el exterior o en su país de origen, los alumnos pueden contrastar opiniones con estudiantes de distintas razas y culturas -además de poner en práctica determinado grado de teoría a través de trabajos de campo y otras técnicas. Un intercambio estudiantil es en sí mismo un cúmulo de nuevas vivencias, e implica un intercambio estudiantil y cultural.
El hecho de vivir temporalmente en otro país o ciudad enriquece a la persona, la involucra con una cultura nueva. Consecuentemente, la experiencia se inscribe dentro de un aprendizaje que va más allá del académico, que se relaciona con las costumbres y la vida cotidiana de un país casi totalmente desconocido.


No hay comentarios:

Publicar un comentario